Durante años a David y a mí nos habría gustado retomar estos personajes, a los que tenemos un inmenso cariño. Pero, de una manera u otra, no terminábamos de concretar cual sería el siguiente paso. De hecho, tras la publicación de esta primera miniserie, ideamos una continuación en forma de One Shot o número especial en el que nuestros protagonistas visitaban el Salò del Cómic de Barcelona y se liaba parda cuando el grupo de resistencia fascista Flechas y Pelayos decidían aparecen allí para montar bronca. Se llegó a dibujar unas 12 páginas en lo que suponía un paso más allá en el mini-universo que, a lo tonto, había ido surgiendo alrededor de los personajes. Pero se quedó ahí.
Con el tiempo surgieron un par de oportunidades para recuperar a nuestros héroes en nuevas aventuras pero no ha sido hasta ahora, cuando Koomic se interesó en realizar una adaptación digital para nuevos soportes como iPad e iPhone (sin olvidar la web, en flash) cuando hemos podido recopilar el material, darle un lavado de cara hasta cierto punto (diseños, cubiertas, rotulación nuevos...) y empaquetarlo GRATIS para que los viejos lectores y por supuesto, aquellos que han oído hablar de la serie, tengan la oportunidad de disfrutar de las aventuras de nuestro grupo antifascista favorito.
Pese a ser nuestro primer trabajo profesional, con todas las carencias que podáis achacarle. Creo que es una obra valiente, divertida y llena de ideas. Es de esos tebeos que insinúan mucho más fondo del que los propios autores explicitan. En Rayos y Centellas hay un mundo detrás, un mundo por explotar. Donde todo parece tener una extraña coherencia.
Donde Franco ha muerto a manos de un grupo de superhombres republicanos.
Donde Elvis canta con los Beatles.
Donde las realidades paralelas, los viajes en el tiempo y las paradojas son posibles.
Donde los protagonistas pueden merendar chocolate con churros sin perder mini-puntos de heroicidad.











